Relaciones familiares

Just another WordPress.com weblog

Las Relaciones de pareja y su influencia en los hijos

Todas las relaciones de pareja que se inician con el galanteo, la fascinación y la atracción mutua, donde cada uno está en su esquina y a través de movimientos paralelos de acercamiento que dan inicio a una convivencia mutua, ( similar alembrague de un motor donde sus dientes estan rotando, se acercan uno al otro, se fusionan, para luego separarse) pasan inevitablementecomo mínimo por 10 etapas críticas que les impone la necesidad de renegociar su relación, cada vez que haya un tránsito de una etapa del ciclo vital a la otra. Lo anterior nos debe mostrar claramente como en dichas relaciones, sus miembros comienzan y terminan siempre separados, ya sea por la dificultad que tengan sus miembros de renegociar y reorganizar la familia, que los lleva a ambos a buscar nuevas relaciones y nuevas parejas o porque al final sea la muerte la que los separe. 

Cada etapa ofrece un punto máximo de quiebre, que en terapia familiar llamamos crisis vital y que implica la renegociación de la relación o su ruptura. ellas son:

1) El noviazgo: Aqui cada miembro de la pareja debe hacer una serie de ajustes en sus rutinas, para conseguir un equilibrio que les permita estar juntos y alimentar la relación. Esta es una crisis, que no se vive condificultad porque ambos estan fascinados el uno con el otro y las renuncias que supone su vínculo, se hacen gustosamente.

2) El casamiento o la unión, ( sea cualquiera el rito elegido para hacerla y conformarse socialmente) Esta es quizas la etapa más dificil y que supone permanentes ajustes y negociaciones, pues aqui es preciso acomodar hábitos distintos de aseo, alimentación, sueño, orden y estilo de vida y es esta una de las etapas donde muchas parejas no logran su acomodo y se terminan irremediablemente, dejando una gran frustración, por lo que pudo haber sido y no fue.
Es aqui donde cada uno confronta el sueño que ha idealizado de lo que será la vida en común, con la realidad, que es siempre distinta, pues se entra en la relación con supuestos no compartidos y nunca negociados. De ahi que haya un dicho que dice NOVIO = no vió. También aqui se evalúa al otro con los parámetros y las costumbres de la familia en que uno creció y que muchas veces en lugar de acercarlos, los va separando irremediablemente, si no se expresa claramente eso que pienso, eso que desearía y que el otro, no esta en condiciones de adivinar 

3) El embarazo: Esta es una etapa que cada uno de sus miembros vive en forma diferente y que genera distancias muchas veces irreconciliables y que si no se comunican los sentimientos y emociones individuales, romperán definitivamente las posibilidades de comunicación, asi sigan juntos, pues se interpone entre ambos el resentimiento, la descalificación, que entregarán posteriormente como legado al hijo, y obviamente creará para este, endebles bases a su seguridad personal, no en vano todas las mujeres hablan de su experiencia del parto y de los detalles que no se le ocurrieron a su marido… para ambos supone un aprendizaje el ser padres, pero con la socialización de que hemos sido objeto las mujeres nos apropiamos del hijo y nos resentimos, si el otro se mete mucho porque estorba y si no se mete porque hace falta, convirtiendo asi esta experiencia muchas veces en motivo de resentimientos mutuos, sumados al malestar que produce la interferencia de suegras, amigos y parientes, dándo cada uno un consejo diferente , que si quisiéramos seguirlos todos nos enloqueceríamos. Aqui pues es imperativo renegociar roles y compromisos frente a la crianza, que le permitan al padre aprender a paternar y a la madre le impida la sobrecarga que termina resintíendola.

4) La salida del hijo para la escuela, que antes era a los 7 años y actualmente es incluso a los 3 meses una vez terminada la licencia materna, cuando aún los padres se sienten inseguros y la dejada de su bebe les produce ansiedades y temores que facilmente los ponen en disputa e incluso exigencias a la madre para que abandone su trabajo…y si esta se resiste a abamdonar su desarrollo económico, y personal, asiste a un sin número de sentimientos de culpa por dejar de lado lo que la cultura le ha enseñado como ” Instinto”
5) La adolescencia del hijo no pasa inadvertida para todo el sistema familiar poniéndolo en jaque y requiriendo negociaciones de todos sus miembros que le permitan el equilibrio a la pareja y la necesaria y saludable independencia jalonada por el o la adolescente.
6) la salida del hijo del hogar, ya sea a estudiar una carrera universitaria, a formar un hogar o a asumir su autonomía a través del trabajo, que desencadena una serie de obstáculos impuestos por los padres que se resienten a dejar su rol protector y vigilante y en forma inconsciente quieren impedir alegando carencia de recursos o la prohibición por no sentirlos preparados para volar solos.
7) Sigue entonces una etapa que denominamos el nido vacío, donde los padres, que se han olvidado de ser pareja en la brega de la crianza, se miran mutuamente descubriendo en el otro un desconocido y muchas veces nos llevan a maximizar sus defectos…
8) Generalmente la anterior crisis viene a la par de otra que llamamos el retiro laboral y la soledad, unida al sentimiento de inutilidad que en ocasiones acompaña este tránsito a la jubilacion, hace de esta época una de las más serias y que supone un reaprendizaje, un permitirse vivir la libertad perdida con los años de producción y trabajo, para proveer a los hijos y que no les falte nunca nada. Aqui se encuentra muchas veces una pareja en la que cada uno padece una soledad acompañada y que requiere apoyo para reencontrárse, reiniciar planes juntos, disfrutar los placeres pequeños y de la libertad para cultivar hobbies.
9) y 10) vienen juntas la viudez y la muerte que obligan a los hijos a asumir responsabilidades con el padre solo y que supone una inversión jerárquica dolorosa para el adulto mayor y para el o la hija a cargo

Todas estas crisis enumeradas son las que universalmente aquejan las relaciones familiares, descontando las otras muchas que aparecen sin ser esperadas y que no le suceden a todas las parejas y familias como una enfermedad grave, un desempleo, un secuestro, un cambio de ciudad, de empleo o de barrio, el ingreso de una empleadao un pariente… en todas y cada una se requiere renegociar la relación, los roles,los estilos de relación para permitir a sus miembros su crecimiento y la reorganización según la etapa de su vida.

Como verán hay unas claves importantes a tener en cuenta: * Tanto la entrada como la salida de miembros de un sistema, produce crisis.
* Las crisis no son malas, son oportunidades para crecer e implican cambios en la manera de estar juntos.
* Todas las crisis generan dificultades de comunicación que se deben vencer so pena de acabar con el sistema y de acumular rencores que solo hacen daño.
* Los hijos ingresan y padecen dificultades en la relación de pareja y terminan siendo parte del problema, lo cual los llena de ansiedad, al quedar atrapados en un conflicto de lealtades entre las dos personas que lo sustentan y son los pilares de su seguridad incluso si se separan, pues la relación de padres e hijos no admite divorcio.
* La pareja deberá ser consciente de esto, lo cual no implica que deba resolver todas sus dificultades en privado, pues en las familias todo es comunicación y es quizas más importante lo que no se dice, que lo que se dice, lo que debe es evitar incluir sus hijos invitándolos a tomar partido de sus diferencias.
*Las solidaridades que se producen en el trasegar del sistema familiar. perduran a través de los años e incluso aún después de la muerte. Son vínculos significativos, importantes y decisivos en la vida de cada uno de sus miembros

Anuncios

febrero 26, 2007 Posted by | Relaciones de pareja, Uncategorized | 12 comentarios