Relaciones familiares

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LA RUTINA DULCE VENENO EN LAS RELACIONES DE PAREJA

RUTINA DULCE VENENO

Academia Nal de Cirugía
Club del Comercio
Octubre 29 de 2003

Muy Buenas
Noches a todos los presentes.
Agradezco al Doctor Ciro Jurado su gentil invitación a conversar con Ustedes esta noche sobre un tema que todos nos endulza y a todos nos hiere si no estamos alertas y evitamos sus estragos.

Qué es la rutina? Si lo consultamos con la real academia de la lengua nos la definirá como: “costumbre inveterada e irreflexiva…” lo qué nos lleva a pensar en todas esas cosas que hacemos a diario, a lo que nos hemos acostumbrado, que se vuelve parte de nosotros, los hábitos!

Ya no lo tenemos que pensar, simplemente, lo hacemos! Como lo diría un capitán de aviación, lo hacemos con el piloto automatizo… por ejemplo, al levantarnos todos tenemos unas rutinas que el otro puede predecir, el baño para esa primera y placida evacuación que hacemos semidormidos, el cepillado de dientes, el tintico o los tragos como llaman en mi tierra, el periódico que si no está nos daña el placido despertar…

La caminata para quienes hacemos deporte, siempre por el mismo lugar y por la misma gente, que aunque no les sepamos el nombre, ya nos saludamos, mecaniza y rutinariamente, pero que si nos lo encontramos luego en cualquier otro escenario, los saludamos con alegría y familiaridad, como si fuese un hermano…

El desayuno, también rutinario, lo mismo y si nos falta algo nos molesta, las rutinas de aseo, la arreglada para salir a trabajar, etc, etc.

Lo anterior es incluso lo que utilizan los grupos armados y los delincuentes comunes cuando nos hacen Inteligencia para conocer claramente nuestros movimientos rutinarios
Y poder así planear su zarpazo, y es precisamente de lo que nos previenen los conocedores, para evitar un ataque, ¡ cambie de rutina!

La rutina es buena, valiosa integradora, predecible, nos evita tener que desgastar nuestra energía en pensar cada cosa que hacemos; ayuda a las personas con las que convivimos a saber clara y concisamente que estamos haciendo, en que lugar y en que horario y así nos pueden ubicar en una urgencia, evocar en las ausencias e incluso después de nuestra muerte llorar, porque aquí nos sentábamos, allí colgábamos tal o cual prenda, a tal hora llegábamos, o tal ruido hacíamos…

La Rutina le da organización a la cotidianeidad, permite acompasar con las de los demás… pensemos por ejemplo lo distintas que son las rutinas del común de la gante de Bogota y las de acá, allá nadie va a la casa almorzar, y aquí todo se paraliza a las 12m, la siesta es lo común, las vueltas del banco las hacemos después de ella. En la capital en cambio, es preciso que a esa hora en que los bancos y el comercio tienen mayor volumen etc, etc, en fin la rutina, tiene una función familiar y social importante y valiosa.

PERO: También la asociamos con reacciones emocionales negativas como el hastío, la devastación debida a la repetición que fatiga.

Con el hábito que aun cuando sea bueno empalaga.
Con la monotonía repugnante y dolorosa.
Con la quietud la entropía y la muerte.

Hablando entonces de la relaciones de pareja, tenemos que decir que hay unas rutinas buenas, ventajosas y necesarias y otras malas, dañinas, peligrosas y perversas.

Buenas? Los horarios de alimentación y encuentro familiar, la posibilidad de contar con el otro porque tiene unas horas de salida y llegada predecibles, que incluso al alterarse nos ponen en alerta, el orden y la sucesión de eventos como que primero vemos las noticias y después comemos…y todas aquellas que nos hace familiar y contenedor en nuestro entorno.

Malas? Todo lo que tiene que ver con lo que la psicología llamamos Habituación: “Hecho porque un sistema se condiciona a una presencia o estimulación que les son impuestas. De este condicionamiento puede resultar una disminución de la respuesta del sistema eventualmente la desaparición de la respuesta”.

Por ejemplo: todas las parejas que acuden a mi consultan terminan diciendo que parte de su problema es la comunicación es mala… pero la verborrea, o cantaleta, es insoportable.

Walter Riso, psicólogo colombiano nos muestra como la naturaleza del amor interpersonal es conflictiva, sobre todo porque entramos a una relación con unas creencias y expectativas erróneas que nos hacen mucho mal y que en ultima instancia son las que nos van separando y volviendo la cosa RUTINARIA, como es aquello de que:
1. El amor es dicha y placer y esto no es verdad, el amor nos proporciona momentos de dicha felicidad pero también de dolor y tristeza y si lo colocamos como algo absoluto, traspasaremos las fronteras de la realidad y condenaremos la relación al fracaso, porque la convivencia cotidiana destruirá las ilusiones y vendrá entonces la decepción.
2. Creemos que el amor es para siempre, que no se agota, y esto es completamente falso, el amor cambia, se transforma y se acaba… el amor varia con las diferentes épocas del ciclo vital, depende del esfuerzo compartido, permanente y tenaz para que así como la semilla se va transformando evolutivamente hasta ser un fuerte y frondoso árbol, este crezca y produzca, si no estamos alerta y lo dejamos a la deriva o lo amordazamos, se acaba, pues el amor es libertad, donde no caben ni evaluaciones autoritarias, ni criterios dogmáticos.
3. El amor es excluyente, no es cierto, la capacidad es inconmensurable, todos soñamos con que nuestra pareja nos ame en forma exclusiva, pero para que esto sea posible se requiere de una determinación personal, de una decisión racional, siempre será un privilegio ser incluido de manera total y única en el acervo afectivo de otro.
4. La incondicionalidad del amor todos alguna vez hemos oído el adagio popular de que “ con los tuyos con la razona o sin ella” …si yo puedo contar con alguien hasta el final, realmente estoy frente a una persona solidaria

BENEDETTI decía:”Contar con voz no hasta dos o hasta tres, sino, contar con voz…”

La persona fiel no condiciona su amor a las circunstancias, “estoy contigo” “cuenta conmigo,” no importa lo que hagas, “aquí estaré por si me necesitas,” esto nos reconforta el espíritu, pero no es posible la solidaridad incondicional sin una decisión, pues un compromiso informal y no del todo asfixiante, la fidelidad es para mi, una condicion de autocontrol y principios y no de ausencia de deseos.

De ahí par evitar que la rutina se instaure en las relaciones interpersonales amorosas es indispensable voluntad mutua para que dure y perdure la emoción, pues el amor interpersonal necesita una buena dosis de pasión y esta hay que cultivarla (deseo, atracción y admiración) pero esto requiere además sintonizarnos con el otro y para ello es indispensable el respeto, la comunicación y la búsqueda activa del bienestar del otro, aprendiendo a ser sensibles a sus sentimientos, con una buena dosis de compasión, con tal tino que no lo sofoquemos.

Oigamos entonces lo que al respecto del amor dice JALIL GIBTRAN:

CUANDO EL AMOR OS LLAME, SEGUIDLE AUNQUE SUS CAMINOS SEAN AGRESTES Y ESCARPADOS.
Y CUANDO OS HABLE, CREEDLE, AUNQUE SU VOZ PUEDA DESBARATAR VUESTROS SUEÑOS COMO EL VIENTO ASOLA VUESTROS JARDINES.
ASI COMO OS AGRANDA, TAMBIEN OS PODA.
ASI COMO SUBE A VUESTRAS COPASY ACARICIA VUESTRAS FRAGILAS RAMAS QUE TIEMBLAN AL SOL,
TAMBIEN PENETRARA A VUESTRAS RAICES Y LAS
SACUDIRA DE SU ARRAIGO DE LA TIERRA.

Si damos espacio a la rutina, sentiremos el frío en nuestra piel y se inmiscuirá entre nosotros un enemigo silencioso que no avisa, que como un fantasma, nos roba los sueños, mecánicas las caricias y por consiguiente, creará un abismo entre nuestros cuerpos y llenara de mentiras nuestra existencia.

Muchas gracias

BEATRIZ ZULUAGA URIBE

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marzo 25, 2007 Posted by | Relaciones de pareja | 9 comentarios

LA FAMILIA LUGAR DE AMORES Y DESAMORES

LA FAMILIA LUGAR DE AMORES Y DESAMORES

Qué papel juega el Psicólogo?

Al hablar de familia se nos viene a la cabeza la imagen ideal de un padre una madre y unos hijos envueltos en una relación armoniosa, de solidaridad mutua, donde una pareja enamorada trabaja con ahínco para sacar adelante esos hijos, atravesando toda suerte de dificultades…será este un ideal? O será mas bien lo que apunta la violencia intrafamiliar, el abandono, el divorcio, el desamor, los fenómenos estos nacidos del individualismo, las relaciones de poder, la incomprensión y la capacidad destructora que tenemos los seres humanos…?

Es cierto que la pareja enamorada sueña con formar ese nidito de amor y oasis de paz que todos en nuestro inconsciente colectivo tenemos, pero que al poner la relación a prueba de convivencia, sin un mapa guía de los posibles desencuentros, atajos del camino, épocas de crisis, y con una idea de posesión absoluta del otro, necesariamente los lleva a esa situación devastadora y enajenante.

Formar una familia supone saber de ella en si misma tiene una misión y los que la conforman deberán tener además una visión compartida; se debe aprender que la familia aparece cuando nace el primer hijo, que con ello se conforma un sistema en la que todos son parte importante, que le aportan al todo sus características individuales, pero que el otro es diferente y que es en el respeto de esas diferencias, donde es posible crecer.

La comunicación es el elemento fundamental en las relaciones humanas, no es siempre acertada y en la familia se va construyendo paso a paso una forma particular de estar juntos, que entienden solo los involucrados y es por eso que son tan importantes las cosas que se dicen, pues fundamentalmente una familia es un sistema racional, donde no es posible señalar culpables y victimas, pues la conducta del uno depende del otro y viceversa y donde todos forman parte del problema y parte de la solución. La cosa se complica cuando aparecen las relaciones de poder, en donde alguien se siente dueño no solo de los otros, sino de sus voluntades y decisiones… Es cierto que toda familia tiene una organización y una estructura de funcionamiento donde las jerarquías juegan un papel importante y que además se establecen reglas y normas que marcan los limites de la conducta de los miembros, que en última instancia, preservan el buen funcionamiento del sistema, pero esto, en ningún momento pede significar la enajenación de ninguno de los integrantes.

A medida que se avanza en el tiempo se van consolidando las relaciones y se va pasando también por etapas en las que se espera la aparición de crisis que necesariamente ponen a la familia a prueba y donde es imperativo renegociar la relación y hacer acuerdos o de lo contrario el sistema se autodestruye. Por ejemplo, una de las etapas criticas esperadas es la adolescencia de los hijos, donde estos necesitan y exigen mayores niveles de libertad y los padres pueden: 1) asumir o  una posición rígida que mande de vuelta al hijo a etapas anteriores, o 2) una actitud compresiva de aceptación de las nuevas circunstancias y con limites claros, pero flexibles que permitan el desarrollo hacia la autonomía. En el primer caso el sistema disfuncionará hasta su destrucción y en el segundo saldrá victorioso con todos los miembros enriquecidos.

Es entonces responsabilidad de la pareja inicialmente y posteriormente de todos los implicados, la construcción del nido de amor, el paraíso soñado o la cárcel del amor y el infierno del desamor.

El psicólogo terapeuta de familia podrá ayudar como guía en los momentos de crisis o como educador para la prevención de las disfunciones y de su actitud y manera de abordar el problema depende mucho el éxito o el fracaso. Si se triangula o coalisiona con una de las partes sin tener una estrategia clara que lo oriente, llevará el caso al fracaso. Si es capaz de leer desde la neutralidad, cual es el juego familiar, de evaluar incluyendo a los diferentes actores familiares involucrados en el problema, enfocándose en las fortalezas y en lo que es posible y no lo no perfecto, para que cada uno use sus habilidades, pero sobre todo enfocado el futuro y no el pasado, podrá ayudar a que el sistema alcance sus metas y que cada uno de los actores tenga una mejor sensación de bienestar.

Una cosa que debe tener bien claro el psicólogo que ayuda y que debe hacérselo ver a los participantes es que el cambio requiere de reorganización, reordenamiento, reestructuración de las rígidas representaciones que les impiden el afrontamiento efectivo de la realidad, pues la iniciación o facilitación de este proceso es una meta primordial de la intervención terapéutica.

BEATRIZ ZULUAGA URIBE.

marzo 25, 2007 Posted by | violencia intrafamiliar | 8 comentarios